TERAPIAS ALTERNATIVAS EN ONCOLOGIA
Son innumerables las terapias no convencionales a las que suele recurrir la gente (reiki, yoga, acupuntura, homeopatía, suplementos dietarios o suplementos herbarios). Se estima que el 83% de las personas con Cáncer recurre a ellas y la mayoría de las veces lo hacen a escondidas del médico.
La OMS estima que el 80% de los habitantes del planeta confían en medicinas alternativas para resolver sus principales necesidades de Salud.
Eisenberg en EEUU y Mac Lennan en Australia estiman que el 25 al 50% de la población general de los países industrializados hacen uso de la medicina alternativa.
Algunas de estas terapias alternativas, o como prefieren llamarlas los profesionales de la salud, terapias complementarias, han demostrado brindar alivio a síntomas tales como el dolor, las náuseas o el cansancio asociados con el cáncer o con el tratamiento del mismo; otras pueden ser perjudiciales ya que pueden disminuir la efectividad de las drogas oncológicas o, inclusive, interactuar con las drogas y causar serias reacciones tóxicas.
Las Terapias Complementarias más utilizadas son:
- Homeopatía.
- Dietas (macrobiótica, vegetariana, etc.).
- Medicina Verde.
- Relajación.
- Vitaminoterapia.
- Tradicional China (acupuntura).
- No especificadas.
Las causas que más frecuentemente llevan al uso de las Terapias Complementarias son:
- No encontrar en la medicina convencional una expectativa para su enfermedad.
- Temor a las complicaciones de los tratamientos establecidos.
- Costo-Beneficio. El costo de los tratamientos convencionales es alto (aunque hay que aclarar en este punto que algunas de las terapias alternativas también tienen un alto costo).
- Los tratamientos alternativos en su gran mayoría son naturales y por tanto poco tóxicos frente a las terapias convencionales.
- Existe una tendencia mundial a buscar lo natural.
El Dr. David Rosenthal, director médico del Centro Leonard Zakim de Terapias Integradas dependiente del Instituto Dana Farber de Boston dijo ”Hoy no tenemos dudas de que muchas de las terapias no convencionales mejoran la calidad de vida de las personas con cáncer, al aliviar muchos de sus síntomas. Por eso, los oncólogos debemos estar preparados para poder asesorar a los pacientes que nos preguntan acerca de cuáles pueden serles útiles y cuáles no”.
Este tema fue abordado durante el 41º Encuentro Anual de la Sociedad Norteamericana de Oncología Clínica realizado en Orlando; durante el mismo el Dr. Rosenthal brindó una conferencia acerca de los riesgos y los beneficios de las terapias no convencionales como parte del tratamiento integral de los pacientes oncológicos, beneficios que, en la práctica cotidiana, la mayoría de los pacientes trata de alcanzar sin el asesoramiento médico necesario.
El 70% de los pacientes oncológicos que recurren a las terapias complementarias reconoce que no se lo informa a su médico tratante ya sea porque considera que no es una información de relevancia que su médico deba saber o porque tienen miedo a la reacción del profesional. Esta última razón hace que sea necesario una postura más científica y racional por parte de los médicos para poder conocer y profundizar en todo aquello que pueda ser de beneficio para el paciente, tener elementos para dar respuestas bien fundadas que garanticen una relación médico-paciente óptima donde se pueda orientar y guiar al paciente con lo cual evitaremos el abandono o interrupción de los tratamientos oncológicos por técnicas empíricas.
Acupuntura, Reiki, Musicoterapia, Danzaterapia y meditación, así como también el asesoramiento sobre la utilidad de ciertas hierbas o suplementos dietarios forman parte del tratamiento integral propuesto desde el Instituto del Cáncer Dana Farber.
Citando nuevamente al Dr. Rosenthal…”en un reciente estudio realizado en pacientes con cáncer de mama terminal, pudimos observar que la acupuntura resultó no solo segura, sino que redujo a la mitad el dolor causado por la enfermedad”. Estudios previos ya habían sugerido la utilidad de la acupuntura para combatir las náuseas y la fatiga causada por la quimioterapia.
De igual importancia resulta el hecho que no todas las terapias no convencionales a las que recurren los pacientes oncológicos son útiles, algunas, incluso, han demostrado ser peligrosas. Los suplementos dietarios que contienen ginseng, ajo, kava, gingko bilova, efedra, cartílago de tiburón o hierba de San Juan pueden provocar interacciones con drogas oncológicas y causar trastornos cardiovasculares, metabólicos o hemorragias.
Un estudio publicado por el Journal of Clinical Oncology señala que los suplementos dietarios mencionados y algunos más, como la valeriana por ejemplo, pueden reducir la efectividad de la quimioterapia, por tanto su consumo es desaconsejado durante el tratamiento quimioterápico.
El problema fundamental radica en que muchos pacientes oncológicos prefieren probar primero con las terapias no convencionales y demoran el uso de los tratamientos que tienen probada efectividad. Esta demora puede llegar a costarles la vida.
El desarrollo de la Medicina Alternativa en los últimos años nos obliga a ampliar nuestras fronteras…
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